Si sientes que..
tus pensamientos te consumen
las emociones te desbordan o
vives atrapado en una sensación de vacío
Lectura en 1 minuto
A veces,
la vida se siente,
v a c í a . . .
¿Es esto
todo lo que hay?
(Tranquilo/a, yo también lo he sentido)
No siempre fui psicólogo.
De hecho, ese no era mi camino.
Mi sueño era ser médico pero en la cuarentena,
(O DESTRUIRLO)
Y ese fue el inicio de una
transformación.
¿Y qué hay de la
dimensión espiritual?
Desconexión de lo que realmente somos:
Fueron momentos
Y lo sé,
se siente como si estuvieras cayendo
en un pozo sin fondo.
Pero también sé lo que significa levantarse.
Convertir el dolor en poder
Encontrar tu esencia más allá
de lo que el mundo te dice que debes ser.
Y por eso me convertí en
Psicólogo espiritual
Para ayudar a otros a hacer lo mismo.
Porque no se trata solo de sanar.
No soy solo un psicólogo.
Soy alguien que ha estado en ese lugar.
Alguien que ha caído y se ha levantado.
Y estoy aquí para mostrarte
cómo puedes
hacerlo tú también
Este es el momento en que decides que
YA. NO QUIERES. SEGUIR. IGUAL.
Pero este es el momento:
TU MOMENTO.
Te mereces una vida con propósito.
Te mereces estar agusto contigo mismo.
Te mereces ser feliz.
Y todo esto es posible,
solo has de dar el paso.
comienza ahora
Aquí te muestro las áreas donde verás
transformaciones significativas:
Lograrás un estado de calma interior y equilibrio, que te permitirá enfrentar las exigencias diarias con mayor serenidad, sin sentirte abrumado por las circunstancias externas.
Te sentirás más seguro y confiado en tus decisiones, sabiendo que estás eligiendo desde un espacio de claridad y alineación con tus valores y propósito de vida.
Experimentarás una sensación renovada de dirección y significado, descubriendo un propósito más profundo que te impulsará hacia una vida más plena y satisfactoria.
Desarrollarás una autoestima sólida basada en el amor propio, dejando atrás la inseguridad y el juicio del ego, para vivir con mayor confianza y autenticidad.
Tus relaciones interpersonales serán más auténticas y genuinas, basadas en una conexión real contigo mismo y con los demás, sin necesidad de buscar aprobación externa.
Verás mejoras en la armonía de tus relaciones, gestionando los conflictos desde un lugar de comprensión y respeto, lo que fortalecerá los lazos con quienes te rodean.
Alcanzarás un mayor equilibrio emocional, respondiendo a las situaciones con serenidad y conciencia, en lugar de reaccionar impulsivamente desde el ego.
Encontrarás paz y aceptación en el proceso de duelo, viendo la pérdida desde una perspectiva más profunda y espiritual, lo que te permitirá sanar y avanzar con serenidad.
Superarás el miedo y la ansiedad que surgen ante lo desconocido, ganando una confianza interior que te permitirá enfrentar nuevos retos con tranquilidad, permitiéndote convivir con el flujo de la vida, soltando la necesidad de control.
Reconectarás con tus metas y propósito, eliminando los bloqueos inconscientes que te frenan, y actuando desde una voluntad más elevada con más disciplina y enfoque.
Te sentirás más flexible y receptivo ante los cambios, viéndolos como oportunidades para crecer y evolucionar, en lugar de resistirlos con miedo.
Tendrás un profundo sentido de quién eres realmente y hacia dónde te diriges, lo que te permitirá tomar decisiones más alineadas con tu esencia y propósito de vida.
Superarás los miedos que te frenan y te sentirás libre para avanzar sin limitaciones, confiando plenamente en tus capacidades.
Encontrarás una dirección clara en tu carrera profesional, sintiéndote alineado con lo que haces y con el impacto que quieres tener en el mundo.
Saldrás de la confusión con una visión clara y renovada de tu vida, con un sentido profundo de propósito que te guiará en cada paso de tu camino.
Te liberarás de la presión de cumplir con las expectativas externas, permitiéndote vivir de acuerdo con tu verdad y sentirte en paz contigo mismo y con tus decisiones.
Identificar el malestar y la expresión sintomática emocional y cognitiva que causa incomodidad.
Indagar en el origen y los factores perceptivos que mantienen el sufrimiento.
Fomentar la autoobservación para confrontar y reestructurar la antigua arquitectura de pensamiento.
Adquirir recursos en base a las fortalezas, encontrar sentido, expandir la percepción y potenciar el bienestar.